viernes, 22 de agosto de 2008

¿Dónde quedó?


Cualquiera puede recordar que Felipe Calderón en su campaña se autonombró "El presidente del empleo", a dos años de gobierno estamos manejando según cifras del inegi la mayor tasa de desocupación nacional- que es del 4.15 en el mes de julio de 2008- en mucho tiempo. Podemos decir sin miedo al error que en cuestión de empleo, las cosas están peor de cuando empezó este presidentillo. Entonces me pregunto yo ¿para qué lo queremos?
Felipe Calderón se dio cuenta que no iba a poder crear ningún empleo muy temprano en su gobierno (su único acierto), esto debido a la situación económica mundial y a la probada incompetencia de él y su gabinete. ¿Qué hacer cuando tu promesa de campaña más importante es imposible de cumplir? Felipe eligió combatir al crimen organizado. Lamentablemente el crimen en México se organiza en partidos políticos (y digo lamentablemente para la población), por lo que hay un teatro muy caro, que cobra enormes cantidades de vidas humanas y recursos públicos y que no llega a ningún lado.
La batalla del presidentillo ha llevado a la alza a la delincuencia y a la baja el empleo. Habiendo dicho esto se me ocurre una idea que tal vez sea rídicula, pero es posible que a consecuencia de lo segundo, aumente lo primero. Por eso hay que preguntarnos ¿Dónde quedó el presidente del empleo?

miércoles, 13 de agosto de 2008

Junky

Junky es un libro de William S. Burroughs escrito en los 50´s donde habla de la vida de un personaje sumergido en el mundo de las drogas. El autor se respalda en su propia experiencia para relatar esta historia que está ubicada en 3 lugares distintos: Nueva York, Nueva Orleans y la Ciudad de México.
Pero esta entrada no es para hablar de lo que trata el libro, sino para mostrar un párrafo que llamó mucho mi atención acerca del crimen en México en aquellos tiempos. Es una visión que llama doblemente la atención porque es de alguien que no tiene el objetivo de criticar y porque las cosas no han cambiado mucho.


"But Ike would not steal in Mexico. He said even the best thieves spend most of their time in the joint. In Mexico, known thieves can be sent to the Tres Marias penal colony without trial. These are no middle-class, white-collar thieves who make good livings, like you find in the states. There are big operators with political connections, and there are bums who spend half their time in jail. The big operators are usually police chiefs or other high officials. That is the set-up in Mexico, and Ike did not have connections to operate."


Esto lo pueden encontrar en la página 100 de la novela Junky: the definitive text of junk de William S. Burroughs y ustedes decidan si las cosas han cambiado en México.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Un aplauso para Rick Perry


Nada me puede causar mayor indignación y vergüenza que ver cómo los gobernantes mexicanos nos ponen en rídiculo en el extranjero.

El mexicano José Ernesto Medellín fue ejecutado en Texas, en un acto plenamente justo; no me refiero a que la corte texana haya actuado con justicia, me refiero a que Medellin merecía morir e incluso de peor manera, pero tanta no es la suerte de los familiares de las dos niñas. No olvidemos que este sujeto secuestró, golpeó, violó y mató a dos niñas de 16 y 14 años, es un maldito asesino sanguinario que merecía su sentencia independientemente de cómo se llevó a cabo el juicio.

Pero lo más deleznable de este caso fue ver a los mexicanos haciendo manifestaciones glorificando a un delincuente y peor todavía ver a nuestros gobernantes muy preocupados por este sujeto, mientras en nuestro país la ola de secuestros y asesinatos va en escalada. Ahora no me extraña por qué y no le veo un fin próximo. Aplaudo al gobernador Rick Perry por no haber cedido a las presiones internacionales y por haber llevado justicia a su pueblo.

Repruebo aunque a nadie le importe mi opinión la actitud de los medios, gobernantes y del pueblo que apoyó a ese delincuente sanguinario.

Las manifestaciones deberían estar dirigidas para exigir la ejecución de Fernando Hernández Santoyo, José Luis Romero Jaimes y Marco Antonio Jiménez. Todos estos involucrados en el secuestro y asesinato de Fernando Martí, un niño de 14 años. Tragedia que sucedía en México mientras todos estaban muy ocupados por defender a un secuestrador y asesino, de esos que tanto abundan en este país.